Ruland Eyman
| Resumen biográfico |
Los alimentos sobrantes deben manipularse y almacenarse de forma segura a fin de que no representen un peligro para la inocuidad de los alimentos. Cuando haya cocinado los alimentos y no vaya a comerlos de manera inmediata o si quedan restos después de servirlos, colóquelos en un plato limpio, cúbralos y refrigérelos en un plazo de dos horas. Tire a la basura cualquier comestible de alto peligro que haya estado a temperatura ambiente por más de 2 horas. Cuando vayas a la tienda de alimentación, los artículos refrigerados son los últimos que debes coger para mantenerlos el máximo tiempo posible en su temperatura perfecta. Durante el proceso de pago, embolsa los productos frescos por separado de los productos cárnicos, avícolas y mariscos. Cuando compres huevos, asegúrate de que estén limpios y libres de grietas. No olvides revisar Siempre las fechas de caducidad. Aquellas personas que se encuentren de viaje también pueden tomar ciertas precauciones relacionadas con la higiene alimenticia para evitar posibles intoxicaciones. Entre los consejos más usuales de seguridad alimentaria para viajeros están los que se mencionan ahora. Es fundamental tomar agua embotellada para eludir problemas estomacales que pueden ser graves. Eludir el hielo en las bebidas y utilizar agua segura para enjuagar los comestibles y cepillarse los cientes. No adquirir productos alimenticios de vendedores itinerantes u otros puntos de venta de comestibles donde haya patentiza de mala higiene. Evitar las ensaladas que hayan sido lavadas con agua contaminada. Evitar los mariscos crudos y los platos que contengan huevos, aves o carne crudos o poco cocinados. El consumo de bacterias peligrosas transmitidas por los alimentos en general causa enfermedad de uno a tres días después de haber ingerido el alimento polucionado. No obstante, la enfermedad también puede suceder en los 20 minutos o hasta seis semanas después. Si bien la mayor parte de las personas se recuperarán de una enfermedad transmitida por los alimentos en un corto período, ciertas personas pueden desarrollar problemas de salud crónicos, graves o aun potencialmente mortales. Las enfermedades transmitidas por los comestibles en ocasiones se pueden confundir con otras enfermedades que tienen síntomas afines. Los síntomas de las enfermedades trasmitidas por los alimentos pueden incluir: vómitos, diarrea y dolor abdominal; síntomas afines a los de la gripe, como fiebre, dolor de cabeza y dolor anatómico. Si crees que o un miembro de tu familia tiene una enfermedad transmitida por alimentos, dirígete a tu centro de atención médica de forma inmediata. |















