
Vol. 8,
Núm. 2 / octubre 2016 – marzo 2017 / ISSN 2007-1094
Foros de discusión: herramienta para incrementar
el pensamiento crítico en educación superior
Discussion forums: Tool to increase critical thinking in higher education
Universidad
Autónoma de Querétaro
RESUMEN
Este estudio cualitativo emplea el método de análisis de contenidos de
Newman, Webb y Cochrane para analizar los contenidos de las interacciones de 21
foros de discusión, e identifica diversos tipos de pensamiento crítico.
Realizado en una institución privada del norte de México, tomó como muestra
tres grupos con un total de 74 estudiantes y organizó foros de discusión,
utilizando la taxonomía de preguntas socráticas, para incrementar el pensamiento
crítico. Concluye con lineamientos para diseñar foros de discusión que
incrementen y desarrollen el pensamiento crítico en educación virtual.
Palabras clave:
Aprendizaje en línea, enseñanza asistida por computadora, aprendizaje
semipresencial, aprendizaje colaborativo, pensamiento crítico.
This qualitative study uses the content analysis method of Newman, Webb, and Cochrane to analyze the contents of the interactions of 21 discussion forums; we succeeded in identifying different types of critical thinking. Carried out in a private institution in the north of México, we sampled three groups with a total of 74 students. Discussion forums were organized using the taxonomy of Socratic questions in order to increase critical thinking. We conclude with guidelines to design quality discussion forums to increase and develop critical thinking in virtual education.
Keywords:
E-learning,
computer assisted instruction, b-learning, cooperative learning, critical
thinking.
INTRODUCCIÓN
Este estudio tiene la
finalidad de determinar los tipos de pensamiento crítico en un grupo de
estudiantes universitarios mediante foros de discusión en un curso académico
presencial, y describir la perspectiva de los grados de dichos tipos a través de las interacciones analizadas.
Para lograr lo anterior,
partimos del entendido de que el uso de las tecnologías de la información y la
comunicación (TIC) se ha incrementado en la educación presencial, así como en
la modalidad de cursos mixtos. En la presencialidad, su aplicación fortalece el
aprendizaje con la implementación de foros de discusión en línea, herramienta
que integra de manera efectiva al grupo fuera del aula y permite a los alumnos
postear mensajes para debatir, interactuar y recibir retroalimentación de otros
estudiantes y del facilitador (tutor o profesor del curso); así se logra un
entendimiento más profundo del tema o concepto analizado. Entre
las ventajas del uso de los foros de discusión está la capacidad de guardar y
releer mensajes posteados cuantas veces se requiera y en el tiempo que el
participante lo desee (Balaji & Chakrabarti, 2010, p. 1):
El uso de herramientas
tecnológicas da soporte y refuerza la información del curso a través de
múltiples modalidades de conocimiento para su representación y comprensión;
esto contribuye al incremento en el aprendizaje y pensamiento crítico, de
acuerdo con Pena-Shaff y Nicholls (citados por Balaji & Chakrabarti, 2010,
p. 2. Traducción propia).
Entre los estudios interesados
en el impacto del aprendizaje colaborativo mediante el uso de las TIC,
específicamente de los grupos de discusión que han abordado los procesos
metacognitivos, están los de Alavi y Ryser, Beeler y McKenzie; entre los
enfocados en la construcción del conocimiento se encuentran los de DeWever, Van
Winckel y Valcke, así como el de Pena-Shaff y Nicholls; y sobre el pensamiento
crítico, destacan las investigaciones de Duffy, Dueber y Hawley, y Newman, Webb
y Cochrane (citados en Schellens, Van Keer, Wever & Valcke, 2009). Para
Kanuka y Perkins y Murphy (citados en Mason, 2011), los foros de discusión
incrementan la participación del estudiante y el pensamiento crítico.
MARCO TEÓRICO
En la literatura revisada para
la implementación de foros de discusión que eleven el nivel de pensamiento
crítico en estudiantes de educación superior sobresalen las conclusiones de
Althaus (citados en Christopher, Thomas & Tallent-Runnels, 2004), quien señala
que la puesta en práctica de foros de discusión en línea “permitió a los
estudiantes el acceso a éstos de acuerdo con sus horarios y tuvieron mayor
tiempo para leer y analizar los mensajes; ello favoreció la reflexión y
construcción de réplicas con mayor profundidad” (p. 167. Traducción propia).
“Durham encontró que la
discusión en línea permitió un incremento en la sensibilidad hacia los
comentarios de los participantes” (citado en Christopher et al., 2004, p. 167.
Traducción propia); por su parte, Smith, Smith & Boone distinguen una “participación
significativa mayor de estudiantes en foros de discusión respecto a los debates
presenciales en el salón de clases” (citado en Christopher et al., 2004, p. 167.
Traducción propia); además, “se desarrolla el entendimiento a través del debate
y se comparten diversas perspectivas e interpretaciones de temas analizados” de
acuerdo con Light (citado en Christopher et al., 2004, p. 167. Traducción
propia).
Para promover la interacción,
los foros de discusión deben ser planeados y estructurados ya sea con
actividades instruccionales, proyectos o reportes que contribuyan al
aprendizaje colaborativo de acuerdo con los objetivos y las competencias
consideradas. Conforme a lineamientos expresados en los estudios de Dennen,
Prinsen, Volman y Terwel, Vonderwell y Zachariah, y Yukselturk y Vildirim, “el
tutor/facilitador debe motivar a los participantes para que intervengan de
manera activa y enviar su retroalimentación en tiempo y forma” (citados en
Yukselturk, 2010, p. 31. Traducción propia).
Por otra parte, “la palabra ‘crítico’
deriva etimológicamente de dos raíces griegas: kriticos, que significa juicio de discernimiento, y kriterion, estándar. Etimológicamente,
la palabra implica un desarrollo de discernimiento basado en un juicio con
estándares” (Our concept and definition
of critical thinking, s.f., “The Etimology”, párr.1. Traducción propia).
El pensamiento crítico es
importante para los aprendizajes en foros de discusión, en los cuales, “mediante
preguntas socráticas, se establece el andamiaje y soporte de argumentos que dan
pauta a las posturas alternativas de discusión y sus implicaciones” (Paul,
citado en McCrae, 2011, p.132. Traducción propia).
Existe una gran variedad de
definiciones sobre el pensamiento crítico para la educación. Chance (citado en
Schellens et al., 2009) lo define como “la habilidad de analizar hechos,
generar y organizar ideas, defender opiniones, hacer comparaciones e
inferencias, evaluar argumentos y resolver problemas” (p. 78. Traducción propia).
Para Glaser, “el pensamiento crítico es una actitud y aplicación lógica de
habilidades en el contexto de resolución de problemas” (citado en
Behar-Horenstein & Niu, 2011, p. 26. Traducción propia), y para Ennis, se
trata del “constructo de un proceso lógico y un producto de fenómeno orientado”
(citado en Behar-Horenstein & Niu, 2011, p. 26. Traducción propia).
Entre las actuales
conceptualizaciones sugeridas del pensamiento crítico están las de un “proceso
reflexivo que requiere lógica” (citado en Behar-Horenstein & Niu, 2011,
p. 26. Traducción propia), como lo señalan Brookfield, Ennis, Paul y Sternberg.
Por su parte, Scriven y Paul (citados en Schellens et al., 2009) lo describen
como un “proceso de disciplina intelectual activo y de habilidad para
conceptualizar, aplicar, analizar, sintetizar y evaluar información obtenida de
o generada por observación, experiencia, reflexión, razonamiento o
comunicación, como una guía de creer y actuar” (p. 78. Traducción propia).
“El diálogo socrático es
quizás uno de los más emblemáticos ejemplos de una educación de ambiente guiada,
en la cual los aprendices deben descubrir o construir información por ellos
mismos” (Goldin, Pezzatti, Battro & Sigman, 2011, p. 183. Traducción propia).
“El pensamiento crítico ayuda
a los estudiantes a evaluar los argumentos de otros y los propios, resolver
conflictos y llegar a resoluciones analizadas de los problemas complejos”
(Allegretti & Frederick, citados en Behar-Horenstein y Niu, 2011, p. 25.
Traducción propia).
Como resultado, un pensador
crítico cultivado logra formular preguntas y problemas vitales con claridad y
precisión. Recolecta y evalúa información relevante utilizando ideas abstractas
para interpretar dicha información de manera eficiente y obtener conclusiones y
soluciones bien razonadas (Defining
critical thinking. s.f.).
“Sólo los estudiantes que
hacen preguntas están realmente pensando y aprendiendo. La calidad de las
preguntas que plantean determina la calidad de su pensamiento” (The role of questions in teaching, Thinking
and Learning, s.f., “Thinking is driven by questions”, párr. 3. Traducción
propia). “
Las preguntas que solicitan
información promueven la búsqueda de fuentes, así como la selección de calidad.
Por otra parte, las preguntas que buscan la interpretación de información
fomentan la evaluación o el dar significado a dicha información, así como la
búsqueda de modos alternativos para su interpretación. En este sentido, las
preguntas de aseveraciones hacen revalorar lo que damos por un hecho, mientras
que las de implicación nos hacen reflexionar sobre el rumbo que sigue el
pensamiento. Cuando se formulan preguntas para establecer puntos de vista, se
logra examinar la postura asumida y, en algunos casos, reconsiderar esta
postura tomando en cuenta otras perspectivas. De ahí que las preguntas de
relevancia obliguen al interlocutor a discriminar lo que se debe o no
considerar en una pregunta. En contraste, las preguntas de precisión favorecen
la evaluación y comprobación de la verdad y sus correcciones; estimulan el dar
detalles y ser específico en la información que se emite. Las preguntas de
consistencia logran la examinación del pensamiento respecto de las
contradicciones, y las preguntas de lógica integran la consideración del
pensamiento expresado en su totalidad y suman con congruencia y razón los
datos, conceptos y argumentos enunciados (The
role of socratic questioning in thinking, teaching, and learning, s.f.,
“Feeding students…”, párr. 2. Traducción propia).
“El pensamiento crítico es un
componente importante en el proceso de la alfabetización digital si
consideramos el universo de información que ofrece internet” (Ala-Mutka, 2011,
p. 26). Brouwer visualiza la información y alfabetización digital como centro
del pensamiento crítico con cinco componentes: distinguir entre información y
conocimiento; formular preguntas clave sobre información, ubicación y
relevancia de las fuentes utilizadas; evaluar el uso, exactitud, veracidad y
vigencia de temporalidad de la información encontrada; la habilidad y destreza
en la búsqueda de información; y la eficiencia de herramientas tecnológicas
utilizadas en los entornos virtuales de educación formal (1997, p. 195).
En el pensamiento crítico, un
argumento es una serie de enunciados que ofrecen razones para aceptar otro
enunciado. Estos enunciados, que dan soporte a otro enunciado, son llamados
premisas. El enunciado en el cual
las premisas son usadas para dar soporte se llama “conclusión”. Un “argumento”,
entonces, es un grupo de enunciados en que algunos de ellos (las premisas)
tienen la intención de dar soporte a otros (la conclusión) (Vaughn, 2008). Un argumento es una postura
defendida con razonamientos; los argumentos están compuestos de una o más
premisas y una conclusión. Las premisas son enunciados en un argumento,
ofrecidas como evidencias o razones para dar soporte a otro enunciado; un
enunciado es una oración que puede ser vista como falsa o verdadera y una
conclusión es un enunciado en un argumento en el que las premisas apoyan o
brindan evidencias de lo expresado (Bassham, Irwin, Nardone & Wallace,
2008). El pensamiento crítico incluye la evaluación veraz y de relevancia de
información o argumentos (Beyer, citado por Ormrod, 2003).
Robert Ennis (citado en
Sternberg & Williams, 2002) ha desarrollado una taxonomía de habilidades
que, considera, son parte del pensamiento crítico y que define como pensamiento
reflexivo razonable centrado en decidir qué creer o hacer. Ennis sostiene que
estas habilidades pueden ser enseñadas; entre ellas están: centrarse en una
pregunta; analizar argumentos; preguntar y responder a preguntas; enjuiciar la
credibilidad de la fuente; observar y juzgar los reportes de otras observaciones;
deducir y juzgar otras deducciones; inducir y juzgar otras inducciones; hacer
juicios de valor; definir términos; juzgar otras definiciones; identificar
supuestos; decidir sobre acciones; e interactuar con otros.
La metodología socrática es una
de las estrategias educativas más antiguas que promueve el pensamiento crítico
con el planteamiento de preguntas. En este sentido, el interrogador socrático
debe mantener enfocada la discusión y asegurarse de mantener una
responsabilidad intelectual de las interacciones de los participantes (Enseñanza socrática. Fundación del
pensamiento crítico, s.f.).
De acuerdo con Gose (2009), la
metodología socrática se enfoca en cinco estrategias: formular preguntas
exploratorias sobre ideas y acontecimientos a discutir; elaborar preguntas
expansivas sobre relaciones entre ideas; utilizar el papel del “abogado del
diablo” y otros roles para fomentar la discusión; dedicar tiempo en el grupo
para mantener la discusión y el proceso de debate; y tomar ventaja de las posiciones
y los roles de los participantes para inducir el debate y la discusión.
En este proceso, “… Sócrates
ayuda a sus interlocutores a iluminar y expresar verdades que él no les ha
formado ni puesto en la mente, sino que se han madurado en su interior y solo
hay que volverlas explícitas y evidentes” (Abbagnano y Visalberghi, 2014, p.
82).
Las presuposiciones del método
dialéctico socrático es que hay una verdad y ésta puede ser conocida a través
del discurso en un diálogo socrático. El método de elenchus o debate socrático
se sintetiza en el proceso de preguntas y respuestas dirigidas por el profesor
con la dependencia de la participación activa del estudiante (Boghossian, 2006,
p. 717. Traducción propia) en responder
y encontrar la “verdad”.
La práctica socrática
contemporánea es más utilizada como un método de enseñanza del pensamiento
crítico, como lo señalan Schwarze, Lape y Boghossian (citados en Boghossian,
2006, p. 717).
De acuerdo con Enseñanza socrática. Fundación del pensamiento crítico (s.f.), existen seis tipos de preguntas socráticas:
METODOLOGÍA
Este estudio se realizó desde
una perspectiva cualitativa con el apoyo del método de análisis de contenidos
de Newman, Webb y Cochrane (1995), instrumento creado con base en la teoría
fundamentada que permite analizar los contenidos de las interacciones en foros
de discusión; logramos identificar tipos de pensamiento crítico a través de
ratios (cocientes) con la clasificación de diez categorías y 46 códigos (ver
tabla 1).
Con las transcripciones de los
foros de discusión, procedimos a leer, analizar y categorizar cada interacción,
y ubicamos, así, el texto en su respectivo código según los lineamientos y
contextos especificados por Newman, Webb y Cochrane (1995). Una vez hecho lo
anterior, procedimos a sumar los códigos (+) y (-) correspondientes para calcular
el cociente (ratio) de cada uno con la siguiente fórmula: x ratio = (x+ - x-) /
(x+ + x-), y convertimos la suma de –x (no crítico, superficial) a +x (crítico,
profundo) en escalas. Este procedimiento produce la medida que refleja la
calidad de las interacciones, más allá del número de aportaciones.
Utilizamos el programa Atlas.
Ti v.6 en el proceso de codificación. Cabe señalar que un texto, párrafo o
interacción de un estudiante puede contener uno o más códigos. Newman, Webb y
Cochrane (1995) proponen medir el pensamiento crítico durante el aprendizaje en
grupo con diez categorías y 46 códigos (ver tabla 1).
Con esta metodología nos
interesa responder el siguiente planteamiento del problema: ¿cuáles son los
tipos de pensamiento crítico al implementar foros de discusión, empleando el
debate a través de la taxonomía de preguntas socráticas, en un curso presencial
con apoyo de plataforma educativa en el nivel de educación superior, que
permita asegurar o rechazar un incremento en la perspectiva del pensamiento
crítico?
En este sentido, la pregunta
de investigación es: ¿cuáles son los tipos de pensamiento crítico obtenidos
mediante las interacciones por parte de los estudiantes y el tutor en los foros
de discusión?
La investigación es relevante
en este contexto, ya que se requiere conocer los tipos de pensamiento crítico
que se identifican en foros de discusión para poder, así, realizar acciones
concretas e intentar elevar los tipos de pensamiento crítico en el rediseño de
la actividad a la cual se han incorporado las preguntas socráticas. La
intención es mejorar la calidad de la participación del tutor/facilitador, si
se considerara pertinente.
La investigación se plantea un
objetivo general y uno específico. El primero se refiere a determinar los tipos
de pensamiento crítico en el estudiante al implementar foros de discusión en un
curso presencial de modalidad mixta en educación superior; el específico busca
describir la perspectiva de los grados de los tipos de pensamiento crítico, si
los hay, obtenidos a través de las interacciones en los foros de discusión.
La población y muestra
seleccionada se delimita considerando el
contexto de este estudio, una institución de educación superior privada del
norte de México, en la cual los cursos denominados “sellos”, del tronco común,
deberán ser cursados por todos los estudiantes de las diversas carreras que
ofrece la institución. En primavera se abrieron 31 grupos con un total de 720
estudiantes de diversas carreras con el siguiente perfil: edad: diecisiete a veinticuatro
años; bilingües 100%; clase social: media-alta, alta-baja, alta–media y
alta-alta; uso de computadora personal y redes sociales diversas, y miembros
del programa de vinculación de bachillerato o que cursan algún semestre de
licenciatura de las 38 diversas carreras que se ofrecen.
La muestra se compuso de tres
grupos con 74 estudiantes, divididos en equipos de tres a cinco integrantes y
un total de 21 foros de discusión para el análisis de las interacciones entre
estudiantes participantes y el docente/tutor a fin de determinar el tipo de
pensamiento crítico.
El diseño y las instrucciones
de la actividad para implementar dichos foros responden a los siguientes
lineamientos:
Fase 1
A) Entrar a la
liga del foro de discusión correspondiente en el tiempo marcado para subir las
aportaciones.
B) Subir al foro
de discusión 1 aportación con la selección de un ejemplo de cada tipo de
argumento (Logos, Ethos y Pathos) elegidos de la cinta Leones por corderos (Redford, 2007) con
la fundamentación del APA.
C) Dar réplica a
la(s) pregunta(s) posteada(s) por el tutor. Los
argumentos Logos son aquellos que están fundamentados en datos duros o cifras
estadísticas; los Ethos tienen su sustento en la relevancia de la fuente que
emite el enunciado como un autor experto en el tema; y los Pathos parten de
emociones y sentimientos de quien emite un juicio de apreciación.
Fase 2
A) Subir al foro
de discusión 1 retroalimentación (réplica a una aportación de otro compañero)
por cada miembro del equipo.
B) A través de
las interacciones entre los miembros del equipo, todos los integrantes deben
seleccionar los mejores ejemplos de los tres tipos de argumentos de las
aportaciones iniciales posteadas por cada miembro del equipo en el foro de
discusión correspondiente.
C) El número de
mensajes posteados es libre.
Fase 3
Los integrantes
del equipo deben redactar un comentario de acuerdo con la rúbrica
correspondiente ubicada en la entrada del foro de discusión. Para el envío, como una forma de integrarse al foro para aprobación del
maestro/tutor, los miembros del equipo deben redactar un comentario y guiarse
usando la rúbrica respectiva en la entrada del foro.
Tabla 1. Categorías y códigos del método
de análisis de contenidos.
|
Categoría |
Código (+) |
Código (-) |
|
R(+,-) Relevancia |
R(+) enunciados relevantes |
R(-) enunciados irrelevantes |
|
I(+, -) Importancia |
I(+) puntos o eventos importantes |
I(-) puntos o eventos no importantes,
triviales |
|
N(+,-) Novedad, nueva información, ideas, soluciones |
NP(+) nueva información relacionada con el
problema |
NP(-) repitiendo lo que ya se ha dicho |
|
|
NI (+) nuevas ideas para discutir |
NI (-) pista falsa o trivial |
|
|
NS (+) nuevas soluciones al problema |
NS (-) aceptando la primera solución ya
ofrecida |
|
|
NQ (+) aceptar nuevas ideas |
NQ (-) acallar nuevas ideas |
|
|
NL (+) el aprendiz por iniciativa aporta
nuevas cosas |
NL (-) el aprendiz tiene que ser “arrastrado”
por el tutor |
|
O (+,-) Incorporando conocimiento externo/experiencia
para asumir el problema |
OE (+) partiendo de experiencias personales |
|
|
|
OC (+) referirse a material del curso |
|
|
|
OM (+) utilizar material externo relevante |
|
|
|
OK (+) evidencia de usar conocimiento previo |
|
|
|
OP (+) mencionar problemas planteados en el
curso, ya sea de lecturas o texto |
|
|
|
OQ (+) aceptar conocimiento externo |
OQ (-) acallar intentos de incorporar
conocimiento externo |
|
|
|
O (-) mantenerse en prejuicios o supuestos |
|
A (+,-) Ambigüedades: clarificadas o confusas |
AC (+) clarificar enunciados ambiguos |
AC (-) confundir enunciados |
|
|
A (+) discutir ambigüedades para clarificarlas
|
A (-) continuar ignorando ambigüedades |
|
L (+,-) Vinculando ideas e interpretaciones |
L (+) vinculando hechos, ideas y nociones |
L (-) repitiendo información sin hacer
inferencias u ofreciendo interpretaciones |
|
|
L (+) generando nuevos datos de información
recabada |
L (-) expresando que uno comparte ideas u
opiniones sin incorporar nuevos datos o complementando lo ya dicho |
|
J(+,-) Justificación |
JP (+) prevé evidencias o ejemplos |
JP(-) formula preguntas y ejemplos
irrelevantes o no precisos |
|
|
JS (+) justifica soluciones y juicios |
JS(-) ofrece juicios y soluciones sin
explicaciones o justificaciones |
|
|
JS (+) delimita ventajas y desventajas de
situación y solución |
JS(-) ofrece varias soluciones sin especificar
cuál es la más adecuada |
|
C(+,-) Evaluación crítica |
C(+) evaluación crítica de propia contribución
o de otros |
C(-) aceptación sin crítica o rechazo sin
razonamientos |
|
|
CT (+) tutor promueve la evaluación crítica |
CT(-) tutor acepta interacciones sin crítica |
|
P(+,-) Utilidad práctica |
P(+) relaciona posibles soluciones a
situaciones familiares |
P(-) discute al vacío sin fundamentos o
argumentos válidos |
|
|
P(+) discute utilidad práctica de nuevas ideas
|
P(-) sugiere soluciones no prácticas |
|
W(+,-) Entendimiento amplio (visión completa del
contexto) |
W(+) discusión amplia (problema con una
perspectiva amplia; incluye estrategias de intervención con un marco
teorético)
|
W(-) discusión puntual (incluye partes o
fragmentos de situación, sugerencias parciales sin intervención sólida) |
Fuente: datos de categorías y
códigos obtenidos de Newman, Webb y Cochrane (1995).
RESULTADOS
Y DISCUSIÓN
De acuerdo con los
lineamientos del método de análisis de contenidos de Newman, Webb y Cochrane
(1995), para medir el pensamiento crítico se inicia con la categorización de
las interacciones, que se entienden como los mensajes, frases o aportaciones
completas por estudiante, en relación con la lista de diez categorías y 46
códigos que integran dichos indicadores.
Utilizamos el programa Atlas.
Ti v.6 para salvaguardar y contabilizar el proceso de categorización y
codificación correspondiente, el cual debe ser llevado a cabo por una sola
persona, en este caso por el investigador, para evitar la contaminación de
criterios o puntos de vista en el proceso de categorización y codificación. Los
ejemplos más relevantes de los 1 254 mensajes categorizados y codificados de
los 21 foros de discusión se muestran en la tabla 2.
Tabla 2. Aportaciones categorizadas y codificadas
relevantes de los foros de discusión del periodo de primavera de 2012 en el
curso académico.
|
Códigos |
Aportación analizada |
|
[JP+] |
… es un argumento Ethos, porque está usando las palabras del senador
para crear un punto.
|
|
[AC+] [JP+] |
Yo
creo que este es un argumento Pathos debido a la fuerte emoción en cuanto a
su desacuerdo con las técnicas de los políticos americanos… |
|
[JS-] [L+] |
El alumno está diciendo que porque no se puede
balancear la vida social y lo académico. Hay alumnos que tienen un GPA de
2.4, gastando treinta mil dólares al semestre. Está usando datos… |
|
[I+] [L+] [NI+] [R+] |
Está
usando el chantaje para hacer que la periodista cambie de opinión y no
publicar eso, por la falta de evidencia que tiene. Está diciéndole que sí fue
una equivocación, en cierto modo perdería el trabajo y no le conviene por la
edad que tiene y la situación de su madre, así que quiere convencerla… |
|
[C+] [NI+] [W-] |
El argumento Pathos que estás poniendo de la
conversación entre el maestro y el alumno: ¿no crees que también se podría
considerar como Logos, porque está diciendo datos de lo que hacen los
presidentes? |
|
[JP+] [L+] |
Este
fragmento de guion es un Logos porque el maestro puede comprobar su postura
del equilibrio con base en calificaciones y rendimiento en actividades
extraacadémicas…
|
|
[OK+] [P+] |
La manera en que el alumno habla en este
fragmento nos muestra un Pathos en cuanto al sentimiento que tiene en contra
del gobierno, pero también es un Logos porque lo puede comprobar con hechos…
|
|
[L+] [OM+] |
Para
mí es un elemento Pathos, ya que la periodista está dando la opinión de su
perspectiva qué es lo que quiere que pase con Bin Laden, ya le está metiendo
un sentimiento de coraje diciendo que lo quiere ver muerto. |
|
[CT+] |
¿No
son todos los argumentos refutables? ¿Podemos
encontrar argumentos falsos que por su manera de ser presentados, los otros
pudieran pensar que son verdaderos? ¿A
qué te refieres con lo que todos sabemos que es verdad? ¿Podrías
incluir algún ejemplo de estos argumentos que tú consideras no son claros? |
|
[NP-] |
Leyendo tus argumentos, estoy muy de acuerdo con lo que pusiste y no
creo que hayas tenido errores al describir cada argumento y al clasificarlo. |
|
[C+] |
Acerca
de su pregunta de que si los argumentos falsos, por la forma que son puestos,
podrían parecer verdaderos, estoy de acuerdo con usted. En algunos casos,
sucede que usan el Pathos, los sentimientos, para hacer un argumento más creíble. |
|
[W+] |
También podría incluir un poco de Ethos,
porque por la forma en la que lo está diciendo, podría parecer que le está
metiendo sentimiento de sarcasmo. |
|
[NS-] |
Tienes
razón, volviendo a leerlo creo que sí puede ser también Pathos, gracias por hacérmelo
notar… |
|
[CT-] |
Así es. El maestro al hacer una reflexión o comentario, se puede tomar
como Ethos, salvo que dé cifras o datos duros.
|
|
[CT-] |
Gracias
a todos por su activa participación a este su foro de discusión. Las
interacciones de todos han sido muy estimulantes para fortalecer la
aplicación de los argumentos Logos, Ethos y Pathos… |
|
[W+] |
No considero que un solo tipo de argumento sea
el mejor, sino que el alumno sepa cómo y cuándo usarlos dependiendo de la
actividad en la que esté es lo que importa. |
|
[C+] [OK+] [W+] |
Sin embargo, no creo que
hayas mencionado que el argumento está más fundamentado, ya que el político
tiene la credibilidad necesaria. |
|
[OE+] [OK+] |
Yo pienso que lo mejor es que un estudiante
apele con Logos, Ethos y que termine con algo de Pathos para crear un muy
buen argumento. |
Fuente: JP (+) prevé
evidencias y ejemplos; AC (+) clarificar enunciados ambiguos; JS (-) ofrece
varias soluciones sin especificar cuál es la más adecuada; L (+) generando
nuevos datos de información recabada; I(+) puntos o eventos importantes; NI (+)
nuevas ideas para discutir; R(+) enunciados relevantes; C(+) evaluación crítica
de propia contribución o de otros; W(+) discusión amplia (problema con una
perspectiva amplia, incluye estrategias de intervención con un marco
teorético); W(-) discusión puntual (incluye partes o fragmentos de situación,
sugerencias parciales sin intervención sólida); OK (+) evidencia de usar
conocimiento previo; P(+) relaciona posibles soluciones a situaciones
familiares; OM (+) utilizar material externo relevante; CT (+) tutor promueve
la evaluación crítica; CT(-) tutor acepta interacciones sin crítica; NP(-)
repitiendo lo que ya se ha dicho; NS (-) aceptando la primera solución ya
ofrecida; y OE (+) partiendo de experiencias personales. Extractos de
aportaciones obtenidas de las transcripciones de los 21 foros de discusión
realizados en el curso. Los tres foros contienen 1 254 aportaciones.

Figura. Escalas de tipos de pensamiento crítico del método de análisis de contenido de Newman, Webb y Cochrane (1995).
Nota: datos obtenidos del cálculo del método de análisis de contenidos para identificar el pensamiento crítico en la tabla 3. Cálculos del ratio del pensamiento crítico por categorías. Fuente: diagrama radial elaborado por el autor en el programa Atlas. Ti (2014).
Tabla 3. Cálculos de ratio del pensamiento crítico
por categorías.
|
Categorías |
Indicadores (+) |
Indicadores (-) |
Fórmula |
Ratio |
|
R (+,-) Relevancia |
63 |
8 |
R=(63-8)/(63+8) (55)/(71) = |
0.77 |
|
I (+,-) Importancia |
31 |
5 |
I=(31-5)/(31+5) (26)/(36) = |
0.72 |
|
N (+,-) Novedad |
60 |
163 |
N=(60-163)/(60+163) (-103)/(223) = |
-0.46 |
|
A (+,-) Ambigüedad |
49 |
22 |
A=(49-22)/(49+22) (27)/(71) = |
0.38 |
|
O (+,-) Incorporando conocimiento externo |
237 |
65 |
O=(237-65)/(237+65) (172)/(302) = |
0.57 |
|
L (+,-) Vinculando ideas e interpretaciones
|
175 |
26 |
L=(175-26)/(175+26) (149)/(201) = |
0.74 |
|
J (+,-) Justificación |
428 |
34 |
J=(428-34)/(428+34) (394)/(462) = |
0.85 |
|
C (+,-) Evaluación crítica |
280 |
60 |
C=(280-60)/(280+60) (220)/(340) = |
0.65 |
|
P (+,-) Utilidad práctica |
16 |
0 |
P=(16-0)/(16+0) (16)/(16) = |
1 |
|
W (+,-) Entendimiento amplio |
41 |
1 |
W=(41-1)/(41+1) (40)/(42) = |
0.95 |
Fuente: datos obtenidos de la
suma de categorizaciones y codificaciones de las transcripciones de los 21
foros de discusión con 1 254 aportaciones en total.
Una vez que las
transcripciones son marcadas, los totales de los indicadores (+) positivos y
(-) negativos son contados y se calcula el ratio de cada indicador a través de
la siguiente fórmula: x ratio = (x+ - x-)/(x+ +
x-); los totales son convertidos en una escala de -1 = sin valor
crítico con superficialidad a +1 = crítico con profundidad.
Este procedimiento permite
medir la calidad de los mensajes en relación con el tipo y grado de pensamiento
crítico más que la cantidad de participaciones. Además, para efectos de
interpretación visual, se incluye un diagrama radial con las escalas de tipos
de pensamiento crítico.
De acuerdo con los resultados obtenidos en el método de análisis de contenidos para identificar el tipo de pensamiento crítico de Newman, Webb y Cochrane (1995), entre los niveles altos están:
Por otra parte, entre los niveles medios están los siguientes:
Sin embargo, entre los
indicadores que muestran un nivel bajo está la A (+,-) ambigüedad, con un valor
de 0.38, que revela una falta de profundización en las ideas y argumentos
presentados como réplicas a otras aportaciones. Mediante la provocación al
debate de ideas y el uso de preguntas socráticas, se logra la ambigüedad de
ideas, posturas y argumentaciones. Sobre este punto, el aprendizaje a través de
la práctica en diversos foros de discusión con diseños en fases y la
incorporación de preguntas socráticas eleva su nivel de provocación al debate y
profundidad de argumentación, lo que refleja un mayor nivel de claridad y
puntualización de ideas y el alejarse de la ambigüedad en sus aportaciones.
En un nivel inaceptable se
encuentra la N (+,-) novedad, con un valor de -0.46, que permite comprender una
actitud pasiva y quizá temerosa de tomar la iniciativa por argumentar y debatir
con fuerza mediante razonamientos sólidos con apego a los argumentos Logos,
Ethos y Pathos. En este sentido, el aprendiz tiende a repetir lo antes
expresado por otros, aportar pistas falsas o triviales y acallar la promoción de
nuevas ideas.
Para contrarrestar lo
anterior, es recomendable la práctica de más foros de discusión en los cuales
el participante tenga la necesidad de debatir con mayor profundidad y evaluar
sus réplicas y contraréplicas. Así, con la retroalimentación, eleva la calidad
de sus aportaciones. Por lo tanto, es conveniente un mayor número de foros de
discusión en diversos cursos académicos que fomenten la participación
fundamentada en dichos debates, así como la habilidad de argumentar conceptos
académicos e incorporar conocimientos previos con la nueva información
adquirida.
El pensamiento crítico es
posible desarrollarlo con preguntas socráticas que contribuyan a que el
aprendiz reflexione y aprenda a profundizar en sus argumentaciones con la
fundamentación correspondiente, de acuerdo con los lineamientos señalados por
el tutor/facilitador del foro de discusión.
Además, como todo proceso de
aprendizaje, el lograr incrementar los niveles de pensamiento crítico es cuestión
de práctica en aportaciones significativas en foros de discusión con la
fundamentación pertinente y la vinculación a conocimiento previo o externo al
adquirido en el curso en cuestión. El incorporar recursos académicos diversos
que enriquezcan el proceso de enseñanza-aprendizaje en entornos virtuales,
tanto en cursos presenciales como en semipresenciales y en línea, ayuda a
alcanzar un aprendizaje significativo en estudiantes de nivel superior y de
posgrado.
CONCLUSIONES
Para comprender y unificar los
criterios sobre el entendimiento del pensamiento crítico, es preciso que el
lector considere el análisis y estudio de éste, así como la taxonomía de los
objetivos de la educación de Benjamín Bloom, y tome en cuenta, por una parte, el
desarrollo que el pensamiento crítico ha tenido a lo largo de la historia,
iniciando con la taxonomía de preguntas socráticas y su evolución en el tiempo
por parte de pensadores y filósofos académicos que han plasmado su legado en
dicha disciplina.
Por otra parte, se deben tener presentes
las adecuaciones registradas sobre la taxonomía de Bloom desde su primera
publicación, en 1956 (Chapman, s.f.) y en los años noventa por Anderson y
Krathwohl (López García, 2014), en relación con los procesos de aprendizaje y
el aprendizaje cognitivo, afectivo y psicomotor.
La implementación de
plataformas educativas, en especial de foros de discusión, demanda a todo
tutor/facilitador considerar la taxonomía de Bloom para utilizar entornos
digitales, como las redes sociales, y dispositivos móviles, como teléfonos
inteligentes, tabletas, entre otros.
Todo lo anterior permite que
un educador asegure un proceso de enseñanza-aprendizaje de calidad y fortalezca
el nivel de pensamiento crítico mediante actividades diseñadas con base en
técnicas didácticas como el aprendizaje colaborativo en foros de discusión, a
través de fases, como se han implementado en esta investigación.
Existen estudios que aseguran
que las interacciones en foros de discusión son más enriquecedoras y constantes
que las que se gestan en debates presenciales (Tella & Adu, 2014). Sin embargo,
se sugiere considerar la categorización del instrumento creado por Newman, Webb
y Cochrane (1995) para poder enfocar las preguntas de interacción en las
réplicas y contraréplicas, y fomentar, así, el debate de ideas y la
fundamentación de los argumentos presentados durante el foro de discusión.
Para lograr aplicar el
instrumento de Newman, Webb y Cochrane (1995), recomendamos a todo
docente-investigador diseñar la actividad con foros de discusión en fases,
previa formación de equipos de trabajo de tres o cinco integrantes para crear
las condiciones de una interacción activa. Por otra parte, se deben formular
una serie de preguntas socráticas y seleccionar los recursos digitales a
implementar, como pueden ser una liga a algún video, película o audio que tenga
correlación con los temas o conceptos a enseñar en el curso en cuestión.
Entre los beneficios de poner
en práctica foros de discusión con la taxonomía de preguntas socráticas,
podemos mencionar el lograr que estudiantes pasivos participen y se integren al
grupo para obtener un aprendizaje colaborativo (Strang, 2011). A dicho
beneficio se suma el conocimiento que se adquiere entre pares, al favorecer que
los estudiantes comenten y hagan aclaraciones que permiten un mayor aprendizaje
colaborativo (Nandi, Hamilton & Harland, 2012). De acuerdo con los
resultados de la encuesta de Babson, sólo 30% de líderes académicos creen que
sus facultades consideran válidos y legítimos los entornos virtuales; en
contraposición, aceptan que la argumentación fundamentada y la habilidad de
comunicarse con un alto nivel de pensamiento crítico es una necesidad en la
gestión de negocios del siglo XXI (Allen & Siman, 2013).
Considerando lo anterior, es
labor del docente y responsabilidad de las instituciones educativas buscar
mejoras constantes en sus cursos académicos que eleven el nivel de pensamiento
crítico y aprendizaje mediante herramientas como los foros de discusión. Así,
es posible desarrollar e incrementar los tipos de pensamiento crítico a través
de la taxonomía de preguntas socráticas y la incorporación de recursos de
aprendizaje digitales que contribuyan a que el aprendiz fortalezca sus
habilidades digitales, que podrán en un futuro ser implementadas en su ámbito
laboral. Un verdadero aprendizaje significativo permite la formación de
profesionales competentes ante las demandas de la actual sociedad.
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Armando Kutugata Estrada
Doctor en Educación con acentuación en Comunicación y
Tecnología Educativa. Investigador independiente que realiza una estancia
posdoctoral en la Universidad Autónoma de Querétaro. Miembro de REDIIN y
RedCUED y profesor universitario durante más de dos décadas.
Fecha
de recepción del artículo: 24/04/2016
Fecha
de aceptación para su publicación: 03/06/2016